Los días de felicidad deberíamos multiplicarlos, y queremos y deseamos de todo corazón dejarlos congelados y que todo fluya de esa manera, pero no fue tan posible dejar que la impulsividad tocará a mi puerta, apareció un problema "idiotez. Es simple no quiero mencionar nada de lo que ella hizo, porque la historia es larga, porque nadie va a entender, porque simplemente nada merece que me arruinen esa felicidad de haber ido a verlo.
Es simple.
Ahora creo que debo pasar por un filtro mis palabras, quien sabe sí estoy mandando señales equivocadas.
Ay.
Bueno.
¡Caramba! es injusto yo quiero decir cosas bonitas y vengo y arruino todo, ¿eso es normal? les ocurre?
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