Una tarde bastante fresca, en la ciudad, George muy entusiasta como siempre, estaba buscando despejar la mente, desconectarse de todo, la rutina era bastante aburrida, para su estilo de vida, debe siempre hacer eso, sino se empieza a estresar se encierra en su habitación, y de allí no quiere salir. aunque tenga miles de llamadas perdidas de su larga lista de amistades, para disfrutar de la noche nocturna.
-¡Suena su celular!
Un número desconocido, él igual contestó. Era su ex novia, que había regresado del extranjero, -Hola, Jeorge, estoy en Venezuela, quiero verte, te traje un obsequio. -Entiendo, me has tomado de sorpresa, hoy en la noche no podré verte, he quedado con mis amigas, en una reunión de tragos sociales, te invitaría pero sé que te abruma la noche nocturna de acá.
-Ella siempre impulsiva, cuelga el teléfono,le envía un mensaje de texto diciendo que la respuesta no le ha agradado, y que no se puede demorar en verla, ya que estará solo dos semanas. Laura, ha regresado de Europa, y creía que iba a ser fácil, verlo, pero no.
George, se reúne con sus amigas, siempre con dudas, y temores que ya sabía que esa mujer, solo ha traído dolores de cabeza en su vida. Al día siguiente, han quedado en verse, pero ella ya traía un drama emocional muy fuerte estaba confundida, ya que estaba enamorada de un hombre bastante maduro, que estaba a kilómetros de distancia, ya que lo conoció cuando cambió totalmente su estilo de vida.
George, siempre ha estado enamorado, de Laura, siempre paciente con ella, entendiendo sus cambios de humores, esa inestabilidad emocional que ella siempre la ha caracterizado, siempre pasaban noches hablando por whatsapp, pero, el día que se iban a encontrar, él estaba en el mismo lugar de ella, la vio tomada de la mano de un joven, muy acaramelada, coqueteando, la llamo y ella no contesta la llamada, George se indigna, ya que no comprende esa situación.
-Laura, tenía muchas llamadas perdidas, pero no contestó, desconocía ese número, cuando intento llamar a George él la bloqueo de sus redes sociales, y ella fingía demencia, negaba todo, siempre manipuladora, le envío una carta con una nutella, le decía: no desprecies mi regalo, no sé de qué hablas, sabes que no conozco a nadie acá desde que me fui a Europa.
-George, se puso a indagar y ella nunca estuvo enamorada de él, ya desde enero, la relación con aquel hombre maduro finalizó y cuando llego en marzo a Venezuela, estaba super enamorada de aquel joven que vio en esa cafetería, así es un reencuentro inoportuno, pero George no le quedo de otra que su despecho, y su rabia, decirle todo lo que pensaba a través de mensajes mientras se disfrutaba el rico sabor de la nutella.
M.V.R.R
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