Los días de felicidad deberíamos multiplicarlos, y queremos y deseamos de todo corazón dejarlos congelados y que todo fluya de esa manera, pero no fue tan posible dejar que la impulsividad tocará a mi puerta, apareció un problema "idiotez. Es simple no quiero mencionar nada de lo que ella hizo, porque la historia es larga, porque nadie va a entender, porque simplemente nada merece que me arruinen esa felicidad de haber ido a verlo. Es simple. Ahora creo que debo pasar por un filtro mis palabras, quien sabe sí estoy mandando señales equivocadas. Ay. Bueno. ¡Caramba! es injusto yo quiero decir cosas bonitas y vengo y arruino todo, ¿eso es normal? les ocurre?
Lugar donde se escriben historias de la vida real, pero con nombres ficticios, las bitácoras son anécdotas de mi vida. Cada letra tiene una carga emocional, si te identificas con alguna historia, no te sientas aludido, puedes comentar. Buenas vibras.